USTEA expresa su preocupación y rechazo ante la actitud de presión que la Administración educativa andaluza está llevando a cabo en sus intentos de implantación del Plan de Incentivos.
La Consejería de Educación ha reaccionado mal y sin cintura política ante una situación que de ninguna manera imaginaron.

El malestar entre el profesorado y el enfrentamiento que se han generado en los claustros; las repetidas consultas y quejas de compañeros y compañeras en las sedes sindicales; las cartas colectivas de claustros manifestando sus críticas y rechazo, así como las cartas particulares de profesoras y profesores; los comunicados y resoluciones de rechazo de las Juntas de Personal docente de las provincias andaluzas y, sobre todo, el rechazo de este Plan de Incentivos en los centros andaluces que ya, según los datos que nos constan, podemos calificar de ampliamente mayoritario, dibujan un mapa contrario a los intereses de la Consejería en este asunto.
El profesorado andaluz ha mostrado una disconformidad extrema y frontal ante esta Orden de Incentivos y ante la filosofía de un nuevo modelo mercantilista de retribuciones que subyace en ella.
Bajo un manto de falsa tranquilidad y normalidad, la actitud de la Administración está siendo de una intolerable presión, pero no por ello menos real. Las repeticiones extraordinarias de claustros con las más variadas y peregrinas excusas; la circular interna de la Dirección General de Recursos Humanos a las delegaciones provinciales recomendando esas repeticiones, las salidas a prensa de los máximos responsables de la CEJA, etc, dan muestra del malestar de la Consejería por una situación que no imaginaban que pudiera producirse en las (hasta ahora) “mansas aguas” de la educación andaluza.
En USTEA creemos firmemente en la importancia del trabajo colectivo, colegiado en la medida de lo posible y en la corresponsabilidad a la hora de llevar a buen término los objetivos educativos en nuestros centros; para todo ello es importantísimo el buen ambiente entre el profesorado, y lo último que cabría esperar de la administración educativa es que provocara este desaguisado. Los máximos responsables interinos de la Consejería de Educación no han tenido la altura de miras necesaria para rectificar y reconducir a tiempo esta situación provocada por la implantación de un “Programa de Calidad” tan ampliamente rechazado por el profesorado. Ahora, la cuestión de la calidad en la enseñanza y los incentivos al profesorado se ha convertido en todo un reto político para los nuevos responsables de la Consejería cuando se constituya el nuevo Gobierno andaluz.
El profesorado andaluz ha mostrado una disconformidad extrema y frontal ante esta Orden de Incentivos y ante la filosofía de un nuevo modelo mercantilista de retribuciones que subyace en ella.
Bajo un manto de falsa tranquilidad y normalidad, la actitud de la Administración está siendo de una intolerable presión, pero no por ello menos real. Las repeticiones extraordinarias de claustros con las más variadas y peregrinas excusas; la circular interna de la Dirección General de Recursos Humanos a las delegaciones provinciales recomendando esas repeticiones, las salidas a prensa de los máximos responsables de la CEJA, etc, dan muestra del malestar de la Consejería por una situación que no imaginaban que pudiera producirse en las (hasta ahora) “mansas aguas” de la educación andaluza.
En USTEA creemos firmemente en la importancia del trabajo colectivo, colegiado en la medida de lo posible y en la corresponsabilidad a la hora de llevar a buen término los objetivos educativos en nuestros centros; para todo ello es importantísimo el buen ambiente entre el profesorado, y lo último que cabría esperar de la administración educativa es que provocara este desaguisado. Los máximos responsables interinos de la Consejería de Educación no han tenido la altura de miras necesaria para rectificar y reconducir a tiempo esta situación provocada por la implantación de un “Programa de Calidad” tan ampliamente rechazado por el profesorado. Ahora, la cuestión de la calidad en la enseñanza y los incentivos al profesorado se ha convertido en todo un reto político para los nuevos responsables de la Consejería cuando se constituya el nuevo Gobierno andaluz.
1 comentarios:
En mi centro ha salido que si,pero pienso que la información que del programa de mejora se da en los claustros no es siempre la correcta,pues de las preguntas que hace el profesorado demandando información se responde enmascarando la verdad.Yo estoy totalmente en contra.
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